Motivaciones para solicitar el permiso de armas

En este artículo no pretendemos hacer un juicio de valor sobre las motivaciones que suelen expresar los solicitantes de armas, pero sí vamos a repasar los motivos más comunes.

No especificaremos cuál de los motivos que expresaremos a continuación, los clientes que se someten a las pruebas psicotécnicas en Certimedic, nos especifican más a menudo. Pretendemos dar un listado sin ordenar para ofrecer un panorama general de razones para adquirir un arma y con ello inspirar a las personas que tengan la idea sin desarrollar.

Un solicitante habitual es el cazador. En un artículo anterior ya comentamos los pasos para esta licencia concreta. Añadimos a esta información que la caza es un deporte minoritario, actualmente hay federadas unas 400.000 personas. Este deporte está relacionado con el nivel adquisitivo, el acceso a zonas rurales con cotos de caza y la disponibilidad de tiempo libre. El perfil de solicitante suele ser un profesional liberal (abogados, médicos…), empresarios o directivos con buenos sueldos. Las armas, los permisos, la equipación y los medios de acceso y mantenimiento no son baratos.

Otro solicitante del permiso de armas es la persona que lo justifica en base al lugar donde vive o trabaja. La persona que vive en una casa aislada en un pueblo o en negocios como casas de empeños y joyerías. Estos lugares se supone que son vulnerables o susceptibles a violencia (robos, atracos, allanamientos…). También en esta categoría, nos encontramos con dueños de negocios de restauración. Aquí el nivel de renta puede ser un poco más modesto, no es extraño que el solicitante sea un asalariado con una segunda residencia en las afueras.

Por último, otro gran grupo de solicitantes de permiso de armas son los que la necesitan para el desempeño de su profesión (vigilantes de seguridad, seguridad privada, etc.). Hemos hablado de este colectivo en otro artículo del blog. Aquí es donde el perfil de solicitante es claramente clase trabajadora y realiza las gestiones y el desembolso requerido en aras de progresar laboralmente en los campos especificados.

El primer grupo es totalmente recreativo y con un interés genuino por el mundo de las armas de fuego. El segundo grupo parece condicionado socialmente y con cierta dosis de escepticismo sobre su conveniencia (muchos manifiestan que nunca utilizaran el arma). En el tercer grupo es prácticamente obligatorio el disponer de licencia y sí hay un interés por las armas y su uso. El grupo que obtiene, como norma general, mejores resultados en la evaluación psicológica es el segundo.

Hasta aquí, un repaso superficial a los perfiles demandantes de permiso de armas a grandes rasgos. Sobra decir que hay excepciones y que puede haber otras motivaciones para solicitar el permiso.