Hipotermia a bordo

En el día de hoy hablaremos de unos de los inconvenientes, quizá de los más graves, en cuanto a la navegación en temporada invernal se trata, la hipotermia; siendo éste un ítem importante para los interesados en la obtención del PER, PNB o PY.

La piel, y los tejidos que se encuentran bajo la misma, se mantienen a una temperatura constante gracias a la sangre que circula por ellos. La temperatura de la sangre se debe al calor proveniente de la energía liberada por las células cuando queman alimentos (un proceso que requiere un aporte estable de alimentos y de oxígeno).

La temperatura corporal desciende cuando la piel se expone a un ambiente más frío, lo cual incrementa la pérdida de calor cuando la sangre no puede fluir con normalidad o cuando disminuye el suministro de alimentos y oxígeno.

Tras este breve preámbulo, podemos decir que la hipotermia es una temperatura corporal anormalmente baja, la cual se produce cuando el cuerpo pierde calor más rápidamente de lo que tarda en quemar energía para reponerlo. El aire frío o el viento, fenómenos meteorológicos frecuentes en alta mar, pueden hacer perder el calor del cuerpo por convección. El permanecer sentado o inmóvil durante bastante tiempo sobre el suelo frío o una superficie metálica, o bien con la ropa mojada, hace que el calor del cuerpo pase a la superficie más fría por conducción. El calor puede perderse a través de la piel expuesta, especialmente de la cabeza, a través de la radiación y la evaporización del sudor.

La hipotermia suele producirse cuando una persona se encuentra inmersa en agua fría, uno de los riesgos de la disciplina náutica. El inicio de la hipotermia puede pasar inadvertido fácilmente durante un largo período de inmersión en agua que no parece demasiado fría, pero que sin embargo está sustrayendo calor al cuerpo. Es importante reconocer el peligro de una inmersión en agua helada, aunque sea durante pocos minutos, o más tiempo en agua templada, especialmente porque la víctima a menudo suele desorientarse.

SINTOMAS

En cuanto a los síntomas, el comienzo de la hipotermia suele ser tan gradual y sutil que tanto la víctima como los demás no perciben lo que está sucediendo. El movimiento se vuelve lento y torpe, el tiempo de reacción es más lento, la mente se nubla, la persona no piensa con claridad y puede tener alucinaciones. Quien sufre hipotermia puede caerse, caminar sin destino fijo o simplemente recostarse para descansar, con el peligro de disminuir aún más la temperatura corporal, siendo éste uno de los riesgos mayoritarios en la navegación en solitario. Si la persona se encuentra en el agua, se mueve con dificultad, poco después se rinde y finalmente, se ahoga.

 

TRATAMIENTO

El tratamiento consistente en las primeras fases, es colocarse ropa seca y cálida, tomar bebidas calientes o acurrucarse en un saco de dormir con un compañero, de ser posible; esto puede contribuir a que la persona se recupere. Si ésta se encuentra inconsciente hay que evitar que siga perdiendo calor, por lo que se le debe envolver en una manta seca y abrigada y, en la medida de lo posible, llevarla a un lugar cálido mientras se prepara para un eventual traslado a un hospital. A menudo no se le encuentra el pulso ni se oyen sus latidos cardíacos. La víctima debe ser movilizada con suavidad porque un golpe brusco podría producirle un ritmo cardíaco irregular (arritmia) que podría resultar mortal. Como el riesgo de que una víctima inconsciente muera es alto, éstas deberían ser tratadas y controladas en un hospital.

De más está decir que ante la sospecha de un riesgo potencialmente grave de hipotermia estando a bordo de una embarcación, se deberá comunicar lo antes posible con Salvamento Marítimo, o dirigirse al puerto o a la costa más cercana para un traslado al centro médico más próximo.

A continuación les dejamos un breve video que habla cobre la hipotermia:

Fuente:

Manual Merck, Home Edición. Editorial Océano.

 

26 Enero 2018