Patologías Cardiovasculares en la conducción

La conducción de vehículos no precisa de un esfuerzo físico importante. Su limitación sólo es necesaria en aquellas personas en las que la cardiopatía origina síntomas en reposo o tras esfuerzos mínimos, o en aquellas que padezcan riesgo de pérdida de conciencia.
Hay algunos aspectos que se deben tener en cuenta al valorar el riesgo de conducción para este tipo de paciente:
• Los síntomas propios de la enfermedad (en la cardiopatía isquémica los síntomas de angina, en la insuficiencia cardíaca la disnea, etc.).
• Los síntomas de las cardiopatías (disnea, dolor torácico, síncope y presíncope, fatigabilidad, palpitaciones y edema) afectan en distinta medida a la capacidad de conducir. Su presencia puede originar un deterioro del nivel de atención con distracciones, disminución de la concentración, alargamiento del tiempo de reacción y respuesta psicomotora lenta.
• La probabilidad de aparición brusca de arritmia o síncope. Para evaluar el riesgo de presentación de síncope de origen cardíaco se ha de tener en cuenta la existencia de cardiopatía que favorezca su aparición y la probabilidad de recurrencia.

La conducción de vehículos no precisa de un esfuerzo físico importante. Su limitación sólo es necesaria en aquellas personas en las que la cardiopatía origina síntomas en reposo o tras esfuerzos mínimos, o en aquellas que padezcan riesgo de pérdida de conciencia.
Hay algunos aspectos que se deben tener en cuenta al valorar el riesgo de conducción para este tipo de paciente:
• Los síntomas propios de la enfermedad (en la cardiopatía isquémica los síntomas de angina, en la insuficiencia cardíaca la disnea, etc.).
• Los síntomas de las cardiopatías (disnea, dolor torácico, síncope y presíncope, fatigabilidad, palpitaciones y edema) afectan en distinta medida a la capacidad de conducir. Su presencia puede originar un deterioro del nivel de atención con distracciones, disminución de la concentración, alargamiento del tiempo de reacción y respuesta psicomotora lenta.
• La probabilidad de aparición brusca de arritmia o síncope. Para evaluar el riesgo de presentación de síncope de origen cardíaco se ha de tener en cuenta la existencia de cardiopatía que favorezca su aparición y la probabilidad de recurrencia.

Efectos que produce el tratamiento cardíaco en la conducción

En pacientes portadores de prótesis valvulares se deberá valorar el adecuado control del tratamiento con anticoagulante.

Cuando el paciente esté sometido a tratamiento con antihipertensivos, debe valorarse los posibles riesgos derivados de la medicación (hipotensión, inestabilidad, mareos, etc.), especialmente al inicio del tratamiento y en los cambios de dosis o de fármaco.

Consejos al paciente con enfermedad cardiovascular al momento de conducir

• No consumir alcohol.
• Adaptar sus hábitos de conducción a los cambios de su estado de salud, teniendo en cuenta que conducir en circunstancias adversas (densidad circulatoria elevada, malas condiciones climáticas, etc.) le exigirá esfuerzos extras de atención y concentración.
• Procurar conducir en recorridos conocidos, evitando las horas punta, los trayectos complicados (con mucha densidad circulatoria, múltiples entradas y salidas, etc.) y las condiciones climatológicas adversas (niebla, nieve, lluvia, tormentas, etc.).
• Evitar maniobras forzadas, adelantamientos arriesgados e innecesarios.
• Si tiene problemas en la vista (por ejemplo, retinopatía), evitar la conducción nocturna, al amanecer y al anochecer.

La Norma de Tráfico:

A continuación voy a explicar las normas que tráfico establece para las personas con problemas cardiovasculares:

  1. Cardiopatía isquémica:
    a) Grupo 1º (no profesionales). Tráfico marca que en los primeros 3 meses tras un infarto agudo de miocardio no podrán obtener o renovar el permiso de conducción.

Los pacientes sometidos a cirugía de revascularización o a revascularización percutánea, en ausencia de sintomatología isquémica y con informe del cardiólogo, tras un mes, podrán obtener o prorrogar el permiso con un período máximo de vigencia de 2 años y a criterio del facultativo.

b) Grupo 2º (profesionales). En los primeros 3 meses tras un infarto agudo de miocardio Tráfico no permite obtener o renovar el permiso de conducir. En caso de tener antecedentes de infarto, previa prueba ergométrica negativa y con informe favorable del cardiólogo, se reducirá el período de vigencia máximo a un año.

Los pacientes sometidos a cirugía de revascularización o a revascularización percutánea, tras 3 meses y en ausencia de sintomatología isquémica con prueba ergométrica negativa y con informe del cardiólogo, podrán obtener o prorrogar el permiso con un período máximo de vigencia de un año.

  1. Hipertensión arterial: para ambos grupos no deben existir signos de afección orgánica ni alteraciones significativas de los valores de presión arterial que supongan riesgo vial.

Siempre que la patología se justifique a través de informe médico favorable, el cliente podrá solicitar la expedición o renovación de su carnet de conducir, asignándole la vigencia del mismo, según criterio del facultativo.

Para mayor información y aclaración de todas las dudas e interrogantes sobre este apartado, sugerimos hacerlo, a través de la página web de nuestro centro médico, donde con prontitud y profesionalismo, daremos respuesta a sus inquietudes.

 

Dra. Gabriela Auceda
Nº de col. 46778

 

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