EPILEPSIA, los trastornos convulsivos y la conducción

Home / Certificados médicos Barcelona / EPILEPSIA, los trastornos convulsivos y la conducción

El conductor epiléptico tiene un riesgo potencial de accidente, tanto por la posibilidad de pérdida de conciencia, como por los efectos de la medicación consumida. Sin embargo, en España está regulada la normativa sobre la conducción en los pacientes epilépticos, Y permite que estos pacientes conduzcan con seguridad.

Hay varios factores asociados al riesgo de accidente en el caso de los enfermos de epilepsia. A continuación los enumeramos: edad joven, varón, soltero, ausencia de tratamiento antiepiléptico, historia previa de convulsiones múltiples, abuso de drogas o alcohol, trastornos psiquiátricos, convulsiones focales complejas o generalizadas, la edad de comienzo de las convulsiones, la frecuencia de éstas, las anomalías en el Electroencefalograma (ECG), y los trastornos médicos también se han demostrado como factores de riesgo.

 El control de las convulsiones, así como el antecedente de una única convulsión, supone un menor riesgo de accidente.

Requisitos para poder tener el carnet de conducir.

       En España la ley prohíbe conducir a las personas que no estén libres de crisis convulsivas o epilépticas en el último año, debiendo acreditar dicha situación con la presentación de un informe favorable emitido por su neurólogo en el centro de reconocimiento médico el día de su renovación de carnet. En el caso de ser considerado apto, se concede el carnet de conducir por el período que señale la Normativa General de Tráfico.

    La Normativa de Tráfico, actualmente señala:

 En la actualidad y por consenso se establece que una persona con epilepsia puede conducir si no ha sufrido una crisis en un año, como mínimo.

 La epilepsia aparece en el apartado noveno del anexo IV de la guia General de Tráfico, con la siguiente norma:  

Cuando hayan aparecido crisis epilépticas convulsivas con pérdida de conciencia durante el último año: No se permite la renovación del carnet.

Los afectados de epilepsias con crisis convulsivas o con crisis con pérdida de conciencia deberán aportar informe favorable de un neurólogo en el que se haga constar el diagnóstico, el cumplimiento del tratamiento, la frecuencia de las crisis y que el tratamiento farmacológico prescrito no impide la conducción.

El período de vigencia del permiso o la licencia será de dos años como máximo. En el caso de ausencia de crisis durante los tres últimos años, el período de vigencia será de cinco años como máximo.

¿Qué disminuirá el riesgo de sufrir un accidente?

–  Conocer bien la enfermedad.                                                                 
–  Conocer los efectos secundarios de los medicamentos que utilizan.
– Saber reconocer los primeros síntomas de una descompensación y como subsanarlos.
–  Evitar las situaciones desencadenantes.
– Extremar las precauciones o incluso no conducir en la fase aguda de la enfermedad, de descompensación o del inicio de un tratamiento, ya que es cuando existe mayor riesgo.
–  Ante los primeros síntomas de descompensación detenga el vehículo en lugar seguro y quite el contacto.
–  No dejar nunca el tratamiento por su cuenta.
– Consultar a su médico antes de conducir, es el que mejor le asesorará y le   indicará cuando puede hacerlo.
– El control y el consejo de los familiares son de máxima importancia.


Consejos:

– Mantenga un ritmo de sueño constante.
– Evite la conducción nocturna.
– Descanse lo suficiente antes de iniciar un viaje.
– Evite conducir durante períodos de tiempo prolongados sin interrupción.
– No tome alcohol ni drogas, es incompatible con la enfermedad, la medicación y la conducción.
– Conozca los efectos que pueden tener los medicamentos que toma  sobre la conducción.
– Evite conducir en las primeras semanas de un nuevo tratamiento o tras un cambio en la dosis.
– No suspenda nunca el tratamiento por su cuenta, ni de forma brusca, ni sin el control médico preciso. 
– No oculte las crisis a sus médicos, puede derivar en tratamientos inadecuados lo que aumenta el riesgo de padecer nuevos ataques y tener un accidente.
– Pregunte siempre a su médico (neurólogo) si puede conducir.
– El control y el consejo de familiares y amigos pueden prevenir los accidentes.

 

Dra. Gabriela Auceda 

   No. 46778 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published.