El hombro del cazador

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Certificado médico para titulos de armas

Desde Certimedic nos seguimos preocupando por la salud de nuestros cazadores, por lo que esta vez incidimos en una parte de nuestro cuerpo en la que no solemos pensar hasta que nos empieza a dar problemas. Muchas veces debido a una incorrecta mecánica de tiro. Fruto de muchos  años de errores posturales a la hora del disparo.

 

Por eso desde este breve artículo pretendemos concienciarnos y concienciar a muchos cazadores con la importancia de la salud y de una buena técnica de tiro que nos llevará sin duda además de no fallar piezas, a prevenir muchos problemas físicos en el presente y en el futuro.

Para todos los cazadores con licencias E y D, este artículo puede ser de interés. Tanto para aquellos que ejercemos la caza en cualquiera de sus modalidades mayor o menor,  o bien para aquellos otros que practican el tiro al plato.

 

En el ejercicio de la caza o del tiro en general, muchas de las partes de nuestro cuerpo quedan obviadas por la pasión y las ganas de hacer un bonito lance. Pero durante la misma o una vez acabada la jornada o la tirada, reparamos en ellas tras observar moratones o dolores.

 

En este apartado trataremos de hacernos todos conscientes de la importancia que tiene para nosotros nuestros hombros, independientemente de ser diestros o zurdos, y por ello aludiremos además un tema fundamental en toda práctica de disparo, que es la correcta posición a la hora de encararnos la escopeta al hacer un tiro. O más bien, la correcta técnicas de tiro, que muchos de nosotros asociamos al conseguir o no un disparo certero, y no reparamos la mayoría de veces en el impacto sobre nuestras articulaciones de un mal posicionamiento del arma en el disparo.

 

El hombro es una parte del cuerpo que puede resultar afectada durante la práctica habitual de la caza incluso sin necesidad de sufrir ningún incidente. Porque sobre esta zona se apoya la culata del arma recibiendo el efecto del retroceso.

Como premisa se debe considerar que una vez encarada el arma, ésta y nuestro cuerpo han de formar un bloque homogéneo. A este gesto se le llama «armar el brazo». Las lesiones más habituales por este mecanismo son:

• Contusión simple.

No requiere más atención que la aplicación local de algún spray o pomada antiinflamatoria.

 

• Hematoma. [1]

Es un área de decoloración de la piel que se presenta cuando se rompen pequeños vasos sanguíneos y filtran sus contenidos dentro del tejido blando que se encuentra debajo de la piel

Ha de iniciarse tratamiento con aplicaciones de compresas frías o hielo, si se dispone de él, y también algún producto antiinflamatorio, pero esta vez sólo en forma de spray sin hacer masaje de ninguna manera.

 

•Tendinitis del bíceps[2].

 

Los traumatismos y el exceso de uso son causas comunes de tendinitis. El cross training, el estiramiento y la disminución de la intensidad en el ejercicio pueden ayudarlo a prevenir una tendinitis. Algunas enfermedades, tales como la artritis reumatoide, también pueden causarla. Por lo general, la tendinitis puede tratarse con reposo, hielo y medicinas para aliviar el dolor y reducir la inflamación

 

El tendón de la porción larga del bíceps une el músculo bíceps, que se halla en la cara anterior del brazo, a la zona superior de la escápula u omóplato. Desde esta inserción el tendón atraviesa la articulación del hombro hacia un túnel existente en la cara anterior de la cabeza del húmero llamado corredera bicipital y de ahí hasta la cara anterior del brazo, donde se transforma en el músculo bíceps[3].

 

Puede ser debido al apoyo indebido de la culata, por culata corta o por tiro precipitado sin tiempo de «armar» el brazo.

El tratamiento, aparte del reposo obligado, es siempre a base de antiinflamatorios por vía oral y rehabilitación funcional en un centro especializado.

 

• Artritis escapulohumeral (inflamación de la articulación entre ambos huesos). Es una lesión de estructuras profundas, que a diferencia de las anteriores persiste incluso en reposo. Precisa tratamiento médico y el periodo de reposo físico deportivo es bastante largo.

 

• Artritis acromio clavicular (inflamación de la articulación entre la clavícula y una estructura

de la escápula denominada acromion). Ocurre con preferencia después de tiros verticales

cuando la culata se desplaza a la parte superior del hombro. El tratamiento y la evolución es similar al anteriormente citado.

La causa común de estas lesiones radica en un sólo factor: el mal apoyo de la culata.

 

Prevención

Las lesiones del hombro son debidas, en síntesis, por exceso de tiros, por inadecuada relación arma-munición y por mal apoyo de la culata. Cuanto más cansado se está, más cuesta «armar» el brazo.

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Hay que tener en cuenta el cambio de vestimenta en las diferentes épocas del año. En época de calor es aconsejable añadir una protección almohadillada al chaleco de caza o debajo de la camisa para mantener la distancia o longitud de tiro de la culata. En caso contrario cuando por el frío debe aumentarse la protección térmica lo correcto es recurrir a la norma

montañera de que son mejores varias prendas delgadas que una de gruesa. Calidad antes que cantidad. Si no es posible disminuir el grosor de la indumentaria no olvidar este detalle durante toda la cacería a efectos de evitar «enganches» indeseados.

Una medida aconsejable consiste en aplicar un taco de retroceso (cantonera) que suele ser de goma semirígida y que absorbe, en parte, la energía del retroceso.

Otro factor será el del gesto al empuñar. La zona donde la mano abarca el cuello de la culata o empuñadura no debe ser ni excesivamente gruesa ni delgada pudiéndose abarcar con la mano cómodamente, como ocurre con el «grip» o mango de una raqueta o palo de golf.

Por todo ello nos referimos a una correcta técnica de tiro[4].

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La acción de colocar la escopeta en su hombro se llama “encarar” o “montar” el arma. Primero, usted debe colocar la culata contra su mejilla, luego contra su hombro. Esto asegura que el arma está exactamente en la misma posición cada vez que dispara.

No cometa el error de colocar primero el arma en su hombro y bajar su cabeza para que descanse la mejilla contra la culata. Probablemente fallará el disparo.

Errores más comunes[5]

A la hora de practicar su encare, intente no caer en los errores que habitualmente suceden:

  • Tirar de la escopeta hacia delante: la mano situada en el guardamanos suele tener tendencia a tirar hacia delante, lo que complica nuestra estabilidad, ya que tras ella irá el resto del cuerpo.
  • Desviar la cabeza, algo muy común: se mueve la cabeza con el objetivo de buscar el blanco. Debemos ser conscientes de que con eso lo único que conseguimos es obligarnos a realizar un doble movimiento de ajuste, con la pérdida de tiempo que esto supone.
  • Situar la culata por encima de lo correcto, esto da como resultado que tengamos el brazo en forma de palanca y en consecuencia la escopeta no llegará a su sitio y quedará baja en el apoyo.

 



[1] http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/007213.htm

[2] http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/tendinitis.html

[3] http://www.teknon.es/web/valdes/hombro/tendinitis/tendinitis-del-biceps

[4] http://www.homestudy.ihea.com/espanol/shootingskills/17shotgun.htm

[5] http://www.a-alvarez.es/index.php?path=5_3_22_71&page=29

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