El duelo; un camino de una única dirección

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 PSICOLOGIA El duelo

 

El duelo es un camino pedregoso, que ha sido transitado por muchos de nosotros, cuando por diferentes motivos nos hemos vistos inmersos en él al perder alguna persona querida. Este  proceso no es nada sencillo por el dolor que entraña el reconstruir la vida sin dicha persona, pero aún se complica más en la sociedad del bienestar en la que vivimos. Así, temas como la muerte se convierten en tabúes, y el dolor se convierte en nuestro peor enemigo llevándonos a utilizar cualquier tipo de fármaco (en el mejor de los casos) para anestesiarnos ante el ataque de este temido monstruo

Pero se trata de allanar el camino, para transitar esos tramos que una vez superados no habrás de volver a pisar, como si se tratasen de peldaños los de una escalera que una vez pisados cayeran por tu propio peso. Todos sabemos por experiencias que hemos vivido, que negar el dolor sólo hace que se desborde cuando éste se hace presente sin previo aviso o crear otros problemas añadidos al que ya teníamos. Hay una frase que elegí para mi web que me parece responder al tema que hoy nos ocupa y que dice así “el mejor camino de salir es siempre a través” ahora eso si, a veces no vale ponerse la escafandra y bajar a las profundidades de este oscuro mar uno sólo, sino que podemos hacer uso de un montón de herramientas que están a nuestro alcance para conseguir superar lo mejor posible este transitar.

Lo primero que aconsejaría es permitirse, sé que es un concepto muy general por lo que nos sirve pues se trata de adaptarlo a muchos aspectos que iremos encontrándonos. Así, podremos permitirnos nuestros propios tiempos de superación para cada una de las etapas, sin dejarnos influenciar por el tiempo que otros establezcan para superar el proceso que estamos viviendo. Con frecuencia se escucha, que un año es el tiempo estimado para superar un duelo, aunque esto no se ajusta dependiendo de factores como; el papel que jugaba en nuestras vidas la persona que se fue, la relación que manteníamos con el/ella, la manera de irse, aspectos de nuestro carácter o historia personal…por ese motivo, respeta tus tiempos.

 PSICOLOGIA El duelo barcelona

No hay normas infalibles, ni anestésicos para estos momentos pero ayuda pensar, como dije anteriormente, que el duelo es un camino de no retorno (etapa superada, etapa que no vuelve) y también es útil el tomar conciencia que este proceso por doloroso que sea tiene un fin que sería: reconstruir nuestra vida, integrando a la persona que ya no está con nosotros para no dejarla caer en el olvido.

 

Y como “Entender ayuda”  a continuación se presentan las diferentes etapas del proceso de duelo según el modelo Kübler-Ross, comúnmente conocido como las cinco etapas del duelo, que fue presentado por primera vez por la psiquiatra suizo-estadounidense en su libro On death and dying, en 1969. Kübler-Ross originalmente aplicó estas etapas a las personas que sufren enfermedades terminales, y luego a cualquier pérdida catastrófica (empleo, ingresos, libertad).[] Esto puede incluir eventos significativos en la vida tales como la muerte de un ser querido, divorcio, drogodependencia, un diagnóstico de infertilidad, etc.

  1. Negación: «Me siento bien», «esto no me puede estar pasando, no a mí».
    La negación es solamente una defensa temporal para el individuo. Este sentimiento es generalmente reemplazado con una sensibilidad aumentada de las situaciones e individuos que son dejados atrás después de la muerte.
  1. Ira: « ¿Por qué a mí? ¡No es justo!», « ¿cómo me puede estar pasando esto a mí?».
    Una vez en la segunda etapa, el individuo reconoce que la negación no puede continuar. Debido a la ira, esta persona es difícil de ser cuidada debido a sus sentimientos de ira y envidia. Cualquier individuo que simboliza vida o energía es sujeto a ser proyectado resentimiento y envidia.[
  1. Negociación: «Dios, déjame vivir al menos para ver a mis hijos graduarse», «haré cualquier cosa por un par de años más». La tercer etapa involucra la esperanza de que el individuo puede de alguna manera posponer o retrasar la muerte. Usualmente, la negociación por una vida extendida es realizada con un poder superior a cambio de una forma de vida reformada. Psicológicamente, la persona está diciendo: «Entiendo que voy a morir, pero si solamente pudiera tener más tiempo…».[
  1. Depresión: «Estoy tan triste, ¿por qué hacer algo?»; «voy a morir, ¿qué sentido tiene?»; «extraño a mis seres queridos, ¿por qué seguir?»
    Durante la cuarta etapa, la persona que está muriendo empieza a entender la seguridad de la muerte. Debido a esto, el individuo puede volverse silencioso, rechazar visitas y pasar mucho tiempo llorando y lamentándose. Este proceso permite a la persona moribunda desconectarse de todo sentimiento de amor y cariño. No es recomendable intentar alegrar a una persona que está en esta etapa. Es un momento importante que debe ser procesado.[
  1. Aceptación: «Esto tiene que pasar, no hay solución, no puedo luchar contra la realidad, debería prepararme para esto». La etapa final llega con la paz y la comprensión de que la muerte está acercándose. Generalmente, la persona en esta etapa quiere ser dejada sola. Además, los sentimientos y el dolor físico pueden desaparecer. Esta etapa también ha sido descrita como el fin de la lucha contra la muerte.[

 

Además la autora afirmó que estas etapas no necesariamente suceden en el orden descrito arriba, ni todas estas son experimentadas por todos los pacientes, aunque afirmó que una persona al menos sufrirá dos de estas etapas. ]Las personas que estén atravesando estas etapas no deben forzar el proceso. El proceso de duelo es altamente personal y no debe ser acelerado, ni alargado, por motivos de opinión de un individuo. Uno debe ser meramente consciente de que las etapas van a ser dejadas atrás y que el estado final de aceptación va a llegar.

Sin embargo, hay individuos que luchan con la muerte hasta el final. Algunos psicólogos creen que cuanto más luche una persona ante la muerte, más tiempo permanecerá en la etapa de negación. Si este es el caso, es posible que la persona enferma tenga más dificultades para tener una muerte digna. Otros psicólogos afirman que no confrontar la muerte hasta el final es una adaptación para algunas personas.[ ]Aquellos que experimentan problemas lidiando con las distintas etapas, deben considerar grupos de ayuda o tratamiento profesional de duelo.

Os dejo un enlace de un artículo del periódico el mundo que habla sobre los rituales funerarios con motivo de la muerte de Nelson Mandela, rescato además una frase para poner de relieve el contraste con la manera occidental de vivir la muerte “ Los bailes que podemos ver estos días en las calles cercanas a la casa de Nelson Mandela están dentro de esta tradición de ritos funerarios”, en ocasiones tomar distancia de nuestra realidad ayuda a poder elegir otros puntos de vista.

 

 

Carmen Díaz Sánchez

Psicóloga Certimedic, Nº Col. 21352

www.carmendiazsanchez.com

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